De acuerdo con la Oficina de Análisis Económico (Bureau of Economic Analysis, BEA), el Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense creció 7.4% en el tercer trimestre y en comparación con el trimestre anterior.
Entre julio y septiembre, el crecimiento de la economía estadounidense, en datos anualizados, alcanzó un ritmo récord de 33.1%, tras la caída del 31.4% anual del segundo trimestre.
Esta alza se explica fundamentalmente por el crecimiento del consumo privado en un 40.7%. Se trata del mayor crecimiento registrado, aunque e trata de un efecto estadístico al observarse en comparación con la caída del segundo trimestre.

Además, el índice de precios precios aumentó 3.4%, contrastando con el decremento del 1.4% del segundo trimestre.
El informe indica además que el incremento en el PIB se debe a la reapertura comercial, pospuesta o restringida debido al Covid-19. Sin embargo, los efectos del Covid-19 no pueden ser cuantificados por este indicador porque generalmente se incluyen en otras fuentes y para el PIB no pueden separarse.

El indicador se presenta además a una semana de las elecciones presidenciales, en las que contiende Joe Biden por el partido demócrata y el presidente Donald Trump busca su reelección.
