A todos nos gustan las historias de éxito y más cuando son de mexicanos, y esta es la de Miroslava Magaña, quien a sus 14 años dejó la escuela para atender su embarazo, pero a esa corta edad ya era toda una mexicana emprendedora con su gimnasio y centro de nutrición.
Pasos para poner en marcha tu negocio y dejar de ser empleado
Si crees que por ser joven no puedes volverte un empresario estás en un error; Miroslava abrió primero, a sus 17 años, una sala de spinning, en el cual ella era la instructora, después inauguró su gimnasio, el cual le tomó casi tres años y medio terminar de pagar, pero para ese entonces, con menos de 20 años de edad, ella ya ganaba entre 60 mil y 70 mil pesos mensuales libres.
Aunque para muchos parecía que lo tenía todo, la empresaria siempre se sentía agotada y no le quedaba tanto tiempo para disfrutar de su pequeño hijo, por lo cual decidió dar un brinco más alto y hoy, a sus 34 años de edad ya es dueña de dos empresas. ¿Quieres saber lo que hizo? Ahí va.

Una noche platicando con su hermano, quien en esa época era policía federal de caminos, le comentó que un buen negocio era comprar un camión de carga y la chatarra, con esta opción en mente Miroslava Magaña decidió comprar un tráiler usado, con el cual inició la empresa Miros Transportes, compañía dedicada al transporte de carga y MM Chatarrera, su otro negocio, en el cual es posible la compra y venta de chatarra. Ambas empresas les dan empleo a 130 personas.
“Un factor muy importante para que este negocio pudiera competir con las demás líneas fue hacer acto de presencia. Ir personalmente con el director general y con la persona que paga. Cuando ya te conocen te toman en cuenta. El dueño de una empresa me preguntó que cuántos camiones tenía y le dije que uno”, reveló la joven empresaria en entrevista a Alto Nivel.
Hoy en día ofrece su servicio de transportes de carga y de compra-venta de chatarra a tres Estados: Sonora, Michoacán y Estado de México. Pero para lograr este éxito tuvieron que pasar cinco años de sacrificios, problemas e inseguridades, pero la motivación la llevaron a tener las empresas que hoy siguen llenándola de recompensas.
Con información de Alto Nivel

