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¿Cómo le fue a la economía de Bolivia durante el mandato de Evo Morales?

La noticia de la renuncia de Evo Morales a la presidencia de Bolivia está sacudiendo al mundo. El día de hoy, martes 12 de noviembre, arribó a México tras aceptar...
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La noticia de la renuncia de Evo Morales a la presidencia de Bolivia está sacudiendo al mundo. El día de hoy, martes 12 de noviembre, arribó a México tras aceptar la oferta de asilo político otorgada por el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador. El exmandatario de Bolivia gobernó por casi 14 años, sin embargo, ¿cómo le fue a la economía de aquel país durante su mandato?

De acuerdo con información de El Comercio, en primer lugar, su modelo de desarrollo estableció una mayor participación del Estado para ciertas industrias particulares, como la de los hidrocarburos. Con eso, logró crear nuevos impuestos a estas empresas, lo que elevó los ingresos del Estado en un 82 por ciento sobre las ganancias de la producción de hidrocarburos.

Entre 2005 y 2014, gracias a un contexto internacional favorable para los precios de las materias primas, el Producto Interno Bruto de Bolivia creció a una tasa promedio anual del 5.1 por ciento. Esta sería la tasa más alta de crecimiento en Latinoamérica durante ese periodo. Sólo superada por la de Perú y Uruguay.

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Por otro lado, las exportaciones de hidrocarburos – que representaron el 52 por ciento de todas las exportaciones de ese país en el 2014 – se incrementaron cuatro veces, pasando de los mil 428 millones de dólares a los 6 mil 624 millones de dólares.

El Gobierno de Evo Morales se caracterizó por un fuerte gasto público. El salario mínimo se aumentó tres veces hasta el 2014 y se generó una expansión de los programas sociales. La pobreza disminuyó notablemente, pasando del 60 por ciento de la población en 2005 a 39 por ciento en 2014. La desigualdad de ingresos también disminuyó, pues se redujo el coeficiente de Gini del 0.58 al 0.48 para 2014.

Sin embargo, este periodo de bonanza tuvo su freno a partir del 2015, pues los precios de las materias primas comenzaron a caer. Eso impactó las exportaciones y, por ende, también el ingreso público del Estado boliviano. Luego de que el ingreso público creciera a una tasa del 18 por ciento anual entre 2005 y 2014, éste empezó a caer a partir del 2015 y 2016. Al grado de que todavía al día de hoy no ha logrado recuperar los niveles del periodo de bonanza.

Esto trajo como consecuencia un panorama fiscal negativo, pues no se dieron ajustes al gasto público a pesar de la disminución de los ingresos del Gobierno. Por lo tanto, el Gobierno de Bolivia pasó del superávit fiscal que había mantenido del 2006 al 2013 hacia un déficit del 8 por ciento del PIB en el 2018.

A su vez, el déficit fiscal ha venido acompañado de un aumento de la deuda pública. Si para el 2012 habían logrado reducir la deuda de Bolivia a un 35 por ciento del PIB, de un 82 por ciento que tenía en el 2005, a la fecha, ésta se ha vuelto a elevar a un 51 por ciento.

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Otro impacto negativo que ha tenido la caída de los precios de exportación de los productos de Bolivia es en las reservas internacionales. Para el 2014, habían alcanzado un nivel del 40 por ciento del PIB; sin embargo, para el día de hoy, estas reservas han disminuido hasta un nivel de 15 por ciento.

Para este año, el FMI proyecta que Bolivia crezca a una tasa del 3.9 por ciento anual. No obstante, este crecimiento se dará como resultado de una inyección del gasto público para incentivar un mayor consumo en los hogares. Las transferencias públicas se han incrementado en un tercio, lo que alerta a que existan mayores consecuencias negativas en la balanza fiscal.

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