Si nunca has tenido un crédito, pero estás considerando seriamente en pedir tu primero, hay cosas que debes saber antes de hacerlo. Para empezar, tienes que saber qué es, para qué te pueden servir los créditos y qué tipos existen.
Los créditos son formas de financiamiento con las cuales las personas pueden hacerse de recursos que no tienen. Quien otorga el crédito se llama acreedor, y es quien presta cierta cantidad de dinero al deudor, quien es el que pide ese dinero. A partir de ese momento el deudor se compromete a pagarle al acreedor la suma prestada en un plazo estipulado anticipadamente, más los intereses.

De acuerdo con Entrepreneur, la gerente de marketing de Prestadero.com, Sara Sandoval Picazo, recomienda tener en cuenta algunas cosas antes de elegir y solicitar tu primer crédito.
Lo primero es que tienes que saber para qué quieres el crédito y cuál es la cantidad de dinero que necesitas para cumplirlo. Esto te ayudará a elegir a conciencia el crédito que mejor se adapta a tus necesidades, pues esto delimitará la cantidad que requieres, los plazos en los que podrás cubrir la deuda y la cantidad de dinero que tendrás que desembolsar cada mes.
Lo segundo es que tienes que investigar las alternativas que hay en el mercado, pues hay muchas. Entre las cosas que tienes que averiguar es la tasa de interés, el CAT anual, las comisiones que te cobrarán, en caso de que solicites una tarjeta de crédito, y sí te cobrarán una anualidad.

Lo tercero que tienes que tener muy presente es el pago de tu deuda dentro de tu presupuesto mensual. Esto es fundamental si no quieres generar intereses y termines pagando mucho más de lo que tenías contemplado. Esto te ayudará a llevar una deuda manejable y a tener buenas finanzas personales.

Lo cuarto y último que tienes que tomar en cuenta son los tipos de crédito que existen. Al menos hay 4 tipos:
- Crédito personal: es el préstamo que te otorga una entidad financiera sin necesidad de saber en qué lo destinas. Te establecen un plazo de vencimiento, la tasa de interés, y las comisiones a través de un contrato.
- Crédito revolvente: es el que se te otorga a través de una tarjeta de crédito. Es una línea de crédito que marca el tope de lo que te ha autorizado la entidad financiera para tu uso. Puedes usarlo en múltiples ocasiones mientras liquides los adeudos o hagas los pagos de tus plazos diferidos, antes de las fechas de corte, siempre que no quieras pagar intereses.
- Crédito prendario: coloquialmente se le conoce como “empeño”. Éste tipo de crédito es básicamente un préstamos a cambio de otro producto, que se queda como garantía, desde muebles, hasta joyas y electrónicos.
