Alrededor de 300 permisos en 18 meses solicitados a la Comisión Reguladora de Energía (CRE) en materia de comercialización, transporte, almacenamiento o expendio de petrolíferos están rezagados. En septiembre, se entregaron 21 permisos para la parte baja y media en la cadena de hidrocarburos y actividades reguladas de la electricidad en México.
Los industriales condenan la situación pues con ello se da preferencia a las operaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), dificultando la competencia.
Los permisos otorgados por Pemex además, se dirigen a las empresas con las que pemex tiene acuerdos, como indica Marcial Díaz, analista de Lexoil Consultores en entrevista con Karol García, para El Economista.

Con ello, se cumpliría la solicitud presidencial a los reguladores energéticos de no dejar crecer a la competencia en el mercado de combustibles en México.
García y el equipo del diario indican que de 332 trámites discutidos entre abril y agosto, sólo hay 157 resoluciones.
El gobierno además orquesta los retrasos en el otorgamiento de permisos solicitando documentación que no corresponde a actividades reguladas.

Esta clase de decisiones, además de la baja en la compra mínima para acceder a los subsidios al mayorista en gasolinas de Pemex forman parte del plan de AMLO para favorecer a la paraestatal y consolidar su plan de autosuficiencia energética.
