El pasado 23 de febrero de 2020, se llevó a cabo una reunión entre Justin Trudeau, primer ministro canadiense, y el presidente estadounidense, Joe Biden. En el marco de esta reunión, el presidente Biden remarcó que Estados Unidos busca alcanzar la meta de cero emisiones en 2050. Esta medida contrasta con la iniciativa de reforma a la ley eléctrica en México.
Al estar Biden en la presidencia, los Estados Unidos están de vuelta en el Acuerdo de París, buscan inspirar a otras democracias para que sigan este camino e incrementen sus ambiciones.
Por lo pronto, el gobierno estadounidense giró una orden ejecutiva el 27 de enero en la que el cambio climático se pone al centro de la política exterior estadounidense como problema de seguridad nacional.
Una de las partes incluidas es apoyar la transición hacia la energía limpia, dejar atrás el carbón, y alinearse con los objetivos del Acuerdo de París. El gobierno de Biden busca crear un millón de empleos en el sector de las energías limpias durante sus primeros cuatro años de administración.
Estas medidas contrastan con la recientemente discutida reforma de ley a la industria en México, que busca dejar atrás las energías limpias que genera la iniciativa privada para preferir la energía eléctrica a base de carbón, gas natural y combustóleo que se produce en las plantas estatales.
