Ahorrar no sólo es posible independientemente de cuánto ganes, sino que hay una parte operativa, es decir, el cómo hacerlo para tener éxito.
Si quieres la fórmula rápida, lo que se recomienda es que del 100% de tus ingresos lo destines a gastos fijos, 30% a recreación y gastos personales, 10% para el ahorro, y otro 10% para un fondo de emergencia. Esto implica que debes acostumbrarte a ahorrar 20% de tu salario desde que te pagan y vivir con el otro 80%.
La disciplina y la constancia son claves, pero para perseverar, te traemos los pasos a seguir:
Lleva un presupuesto
En una hoja de cuaderno o una hoja de Excel debes registrar lo que ganas y cómo lo gastas. Debes priorizar tus gastos fijos, como la renta, los servicios, la despensa y la comida. No lleves tu presupuesto en la cabeza, porque es mejor una tinta indeleble para que tengas certeza de cómo gastaste cada peso.

Paga tus deudas
Anota tus deudas en tu presupuesto: priorízalas en función de la tasa de interés que pagas, o de la más grande a la más pequeña. Hay que establecer un calendario realista para que pagues y salgas de deudas. No pidas otro préstamo,
Ahorra
Lo reiteramos, debes apartar 20% de tus ingresos al ahorro en cuanto te paguen. Si tienes deudas, 10% de ese ahorro debe irse al pago de tus deudas, porque de nada vale ahorrar mientras estás en números rojos.

Construye un fondo de emergencia
Debes tener un fondo para cualquier evento imprevisto, como un accidente o enfermedad que no tengas contemplado en tu presupuesto. Este debe ser equivalente a tres o seis meses de tu sueldo. Cuando los hayas reunido, ese dinero sólo podrá ser usado en emergencias.
Si gastas algo, vuelves a ahorrar hasta reponer lo que sacaste. Y si ya tienes tu fondo, vas a destinar el total de tu ahorro, el 20% de tus ingresos a tu guardadito.

Invierte
Esto es importante, porque de nada vale tener dinero inactivo que año con año pierde valor gracias a la inflación. Busca instrumentos que se amolden a ti y tus necesidades.

