En la era digital, donde la información fluye a través de pantallas y dispositivos electrónicos, las impresoras caseras siguen siendo una herramienta indispensable para muchas personas. Sin embargo, al adquirir una, es importante no llevarnos solo por el precio de la impresora, sino tener en cuenta cuánto nos costará recargar la tinta, para poder ahorrar a largo plazo.
Al comprar una impresora, debes revisar una que no gaste demasiada tinta en sus ciclos de mantenimiento, y otra que no implique grandes costos para reemplazar la tinta.

La peor opción de impresoras son las de cartuchos || Fuente: Freepik
Por ejemplo, las impresoras que usan cartuchos regularmente son baratas, pero al comprar cada cartucho podrías experimentar altos costos. Por el contrario, puede ser mejor opción ir por la tecnología de tinta continua, donde las impresoras vienen con tanques rellenables con botellas de tinta. Esta es la mejor opción para imprimir tanto en color como en blanco y negro.
En este sentido, las impresoras de tinta continua son hasta 93% más baratas que una de cartuchos, por el simple hecho de que su sistema de abastecimiento permite rellenar los recipientes de forma económica y eliminar la necesidad de adquirir constantemente nuevos cartuchos costosos.
Si ya tienes una impresora de cartuchos, no todo son malas noticias. Existen sistemas de tinta continua que puedes adaptarle a tu equipo, donde podrás cambiar su mecanismo actual. El mecanismo debe estar hecho a la medida de tu impresora (busca uno diseñado para el modelo que ya tienes), y si no sabes colocarlo, puede valer la pena acudir con un experto, aunque en internet puedes investigar cómo hacerlo por tu cuenta.

Si solo necesitas imprimir en blanco y negro, una impresora de tóner es la mejor opción para ti || Fuente: Freepik
Finalmente, si solo necesitas impresiones en blanco y negro, la mejor opción para ti es una impresora láser. Estas impresoras utilizan tecnología láser para producir impresiones rápidas y de alta calidad, y su costo por página impresa suele ser significativamente menor. Los cartuchos de tóner de estas impresoras tienen una mayor capacidad en comparación con los cartuchos de tinta, lo que reduce la frecuencia de reemplazo y contribuye a un ahorro adicional en el largo plazo.
Y si ya tienes una impresora y quieres reducir el uso de tinta, considera imprimir en modo borrador, optimizar tus imágenes para la impresora, o cambiar la fuente que utilizas por Times New Roman, que llega a consumir hasta 27% menos tinta que otras fuentes populares, como Arial.

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