Cuando obtenemos la primera tarjeta de crédito, es fácil caer en algunos errores que pueden ser muy costosos si no les ponemos atención. Estos son los más frecuentes.
1: No entender cómo funcionan las tarjetas
En ocasiones, al tener la primera tarjeta, la usamos para hacer todas las compras que podemos. Estas transacciones se enlistan como un balance, que debemos cubrir antes de la fecha de pago. Si esto no se paga, enfrentaremos la obligación de pagar intereses sobre el monto que gastamos.
Las tarjetas no son una extensión de tu sueldo || Fuente: Unsplash
Es decir, aunque tenemos un monto de crédito, este no es dinero extra, sino dinero prestado. Es mejor tener hábitos como cubrir nuestros balances cada mes, pagar a tiempo y no endeudarnos por encima del 30% de nuestros ingresos mensuales. Es decir, solo compra lo que podrías pagar con tu propio dinero, o las compras importantes que sería pesado pagar en una sola exhibición.
2: Comprar sin pensar cómo pagar
Tu objetivo debe ser pagar tus adeudos antes de la fecha de pago, para que de este modo no acumules intereses. Utiliza tus tarjetas de crédito para comprar solo si tienes un plan de cómo pagar lo que compraste. Si no te es posible cubrir tus deudas a fin de mes, paga el mínimo para reducir intereses y evitar cargos por mora.
Ten un plan de pago antes de comprar con tu tarjeta || Fuente: Unsplash
3: Tener una tarjeta que no se adecúa a ti
Antes de contratar una tarjeta, el producto se debe adaptar a tu presupuesto y necesidades. Por ejemplo, hay veces en las que necesitas una tarjeta básica, pues aunque puedas acceder a la dorada, tal vez te ofrece beneficios que están por encima de tus posibilidades económicas actuales.
Está bien empezar con una tarjeta básica para aprender a usar el crédito, pues ya después podrás acceder a mejores financiamientos.
Recuerda utilizar la tarjeta solo para tus propias necesidades || Fuente: Unsplash
4: Dejar a tus amigos comprar con tu tarjeta
Nunca deberías compartir tu tarjeta para hacer compras. Si compartes los datos de tu tarjeta para hacer compras, te expones a que las personas sigan haciendo compras sin tu autorización, o que los datos sean robados. También te expones a riesgos fiscales si las autoridades encuentran discrepancias entre tus gastos y tus ingresos.
5: Tener tarjeta, pero no usarla
Sabiendo lo anterior, podrías pensar que no debes usar más tu tarjeta de crédito. Sin embargo, esta actitud también daña tu historial crediticio al haber inactividad en tu tarjeta. Para evitar la inactividad, en caso de que no utilices frecuentemente tu tarjeta, utilízala para pagar servicios por los que de todas formas ibas a pagar, como la electricidad, el teléfono o el agua.
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