Un plan de ahorro familiar requiere trabajo de equipo, tiempo y compromiso. Te explicamos cómo hacerlo.
La clave: hacer un presupuesto
Para ahorrar es necesario saber cuánto se gana y cómo se gastará cada uno de los pesos que lleguen al poder de quienes viven contigo. Para esto, hacemos un presupuesto mensual, quincenal, trimestral o anual para decidir cómo es que se gastará el dinero y cuánto es lo que se ahorrará.
Generalmente es ideal hacer un plan de ahorro a corto plazo, como por quincenas o por meses. Sin embargo, presupuestar por trimestre o año ayuda a no perder de vista pagos que son anuales, bimestrales o trimestrales, que puedan prorratearse y que no caigan de imprevisto.
Alcancen acuerdos
Lo importante es que te sientes junto a familia a discutir cómo se gastará el dinero para alcanzar acuerdos. Esto crea transparencia sobre la situación financiera actual de tu familia, y además ayuda a construir consensos, como el porcentaje de lo que se ahorrará, si se quieren permitir algún lujo, o cuáles gastos recortar.
Sean realistas
Hacer presupuestos ayuda a identificar los números reales de a cuánto ascienden nuestros gastos. Esto suele ser una experiencia para abrir los ojos, porque muchas personas subestiman sus gastos.
Conociendo estos números, podrán saber cuántos intereses se gastan en intereses de deudas, cuánto dinero se va en suscripciones y salidas, y con base en ello, renegociar con los acreedores o recortar los gastos.
Establezcan metas de ahorro
Es importante que sepan para qué están ahorrando para que cuando tengan el dinero junto no se lo gasten a espaldas del otro, o que no sepan ni en qué se fue el dinero. Tener este plan conjunto puede ayudar a que el lazo sea más fuerte, pues se comprometen a apegarse al plan.
Algo importante puede ser liquidar deudas, construir un fondo de ahorro para emergencias, aportar a una cuenta de inversión, comprar una casa o un auto, ir de vacaciones, et?etera.
No olvides seguir Oink Oink para más actualizaciones.
