Si en tu trabajo eres uno de los privilegiados que puede hacer home office, te habrás percatado que no todo es miel sobre hojuelas. Aunque ahorras tiempo y dinero en traslados y podría ser que eres más productivo, esta modalidad podría acarrearte riesgos a tu salud, te decimos cuáles son.
Riesgos físicos
Si estás pasando sentado largas jornadas, y además en una mala postura, podrías empezar a experimentar dolor de espalda.
La tensión sobre tus músculos y articulaciones son el principal factor para sufrir este padecimiento. Si pones una tensión prolongada sobre tu cuerpo además podrían sufrir otras zonas de tu cuerpo, como cuello, hombros o muñecas.
Asimismo, podrías sufrir de fatiga visual por una iluminación inadecuada. Para esto, se recomienda evitar reflejos y deslumbramientos, además de proteger tu equipo de trabajo.
Por si fuera poco, podrías estar fomentando el sedentarismo si te falta actividad física, aunque esto puede solucionarse.
Riesgos sociales
Si trabajas 50 horas o más, como reporta la OCDE, podrías tener niveles altos de estrés. Al aislarte y no salir quedas incomunicado, y esto modifica el cómo trabajas, comes y descansas.
Sin socializar hay factores de riesgo como la depresión. Esto incluso podría escalar a accidentes cerebrovasculares en situaciones extraordinarias, pero no imposibles.
Esto puedes hacer para minimizar los riesgos
- Ten un espacio específico para trabajar
- No te mantengas siempre en la misma postura
- Mantente hidratado
- No trabajes de más, y haz pausas, como si estuvieras en la oficina
- Ten horarios para comer
- Haz ejercicio
- Comunícate constantemente con tu equipo de trabajo
- Ten hábitos de trabajo
- Define metas y da resultados
- Administra tu tiempo
- Si eres jefe, otorga flexibilidad a los empleados
