Mientras más empresas regresan a actividades presenciales y retorna la normalidad; ¿cómo pueden los empleados poner límites en el trabajo si empiezan a recibir más tareas sin que su paga aumente? Y por otro lado, el reto está en permanecer profesional.
Por ello, te contamos sobre algunas frases que puedes decir para marcar límites y evitar cargas de trabajo excesivas que te lleven al famoso burnout.

Fuente: Pixabay
1: “Espera, necesito pensarlo primero”
Siempre se recomienda pensar antes de hablar. Tómate un minuto para pensar las implicaciones de la solicitud de tu jefe.
Si quiere que te encargues de un proyecto de último minuto antes de tu hora de salida en viernes; por ejemplo, haz una pausa y pregúntate si esto es un patrón o si esta es una excepción a la regla.
SI tu jefe respeta tu tiempo e intenta resolver un problema realmente urgente, dale el beneficio de la duda. Sin embargo, si solo tú tienes estos encargos y son frecuentes, la historia es distinta.
De cualquier modo, aparta tus emociones. No estás diciendo “sí” o “no”, sólo toma un tiempo para pensar.
2: “¿Qué es más urgente?”
Si estás saturado de tareas y te añaden más a la lista, es justo preguntar si otras responsabilidades pueden ser entregadas para después o ponerles pausa.
Puedes decir “no puedo manejar todas estas tareas en la manera en que se espera. ¿Hay forma en que alguien más me apoye o de aligerar mi carga de trabajo?”.
No hables con un tono impaciente o frustrado. No le estás diciendo a tu jefe cómo te sientes: le estás ayudando a ser realista con el trabajo que te asigna.

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3: “Quiero ayudar, pero no puedo ahora; busquemos otra solución”
Si el objetivo de tu jefe es razonable, pero el tiempo que te da es poco realista, debes dárselo a conocer.
Explícale porqué es difícil cumplir con su solicitud, pero ve un paso adelante y sugiere otra forma de conseguir la meta. Después haz una tormenta de ideas con posibles soluciones.
4: “Lo siento. No puedo”
Las negociaciones son parte de la vida. A veces uno cede, y otras veces a nuestros superiores les toca perder. Ellos también lo saben.
Si tus razones tienen fundamentos sólidos, sólo debes permanecer amable y resistir dar explicaciones no solicitadas. Ellos preguntaron y tú dijiste que no.
Aunque parece que este conflicto es negativo, aprender a decir “no” marca expectativas claras, baja las posibilidades de más conflictos futuros y marca límites para una relación respetuosa.
5: “Claro, me encantaría ayudar”.
Por otro lado, a veces toca ceder, sin importar lo que pienses que es justo o cómo te sientes. Si ya cediste y estás sobrecargado, pregúntate si vale la pena trabajar extra te ayudará a ahorrarte un dolor de cabeza el próximo lunes.
Si la empresa te paga horas extra, podría valer la pena tomar la tarea y estar más cerca de tus objetivos financieros.

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